¿Sabes qué es un arte o archivo final? Todo el trabajo realizado en la creatividad, el diseño y la realización de un impreso pueden venirse abajo si el documento que finalmente se envía a la imprenta no está bien hecho.

Queremos explicarte por qué y de qué manera debes crear el archivo para imprimir.

¿Por qué hay que saber cómo preparar un archivo para impresión?

Imprimir es un procedimiento técnico complejo para el que resulta fundamental cumplir una serie de requisitos y procedimientos. Las distintas máquinas de imprenta tienen sus particularidades y, habitualmente, funcionan con una serie de variables y procedimientos.

La preimpresión consiste, exactamente, en dejar en perfecto estado el archivo que va a ser impreso. Hay que tener en cuenta, para ello, unas pautas generales comunes y otras específicas relacionadas con el tipo de sistema de impresión, los papeles, los acabados y la naturaleza de cada encargo.

En realidad, las reglas a seguir son sencillas para los profesionales, aunque para los profanos en la materia no lo sean tanto. En términos generales, lo preferido es trabajar con un PDF en CMYK de 4 colores, preparado a tamaño real y con una adecuada resolución de imagen ráster: por lo menos 300 ppp. Además, conviene que las tipografías se presenten incrustadas en el PDF en modo curvas.

Si, por ejemplo, hay que aplicar un barniz selectivo o incluir un estampado o relieve, tendrás que indicarlo también de la manera correcta.

En caso de no hacerlo bien, una de dos:

  1. Los técnicos de impresión advertirán el problema a tiempo y podrán salvar el error y reclamarte el envío del archivo correcto.
  2. El problema no será detectado y ocasionará una impresión defectuosa e insatisfactoria que, a menudo, es necesario repetir, con las consecuentes pérdidas de tiempo, dinero y servicio.

¿Cómo se tiene que preparar un archivo para la impresión?

Esta labor comienza en el momento en el que has recibido el visto bueno al diseño presentado. ¿Qué pasos has de dar para crear el arte final correspondiente? Toma nota:

  1. Valida que las medidas del archivo son las adecuadas. Fíjate que el tamaño y las proporciones son correctos, así como que los plegados y las zonas de corte también.
  2. Aplica sangres al documento. Es el espacio necesario para que, al guillotinar los pliegos, no falte color en esas zonas.
  3. Adecúa los perfiles y modos de color a las especificaciones técnicas de la imprenta elegida. Lo más habitual en Europa es el Fogra 39 y el modo CMYK.
  4. Revisa los negros, teniendo en cuenta si hay que sobreimprimirlos o aplicarlos en un canal propio.
  5. Revisa, si las hay, las tintas especiales: planas (Pantone) y UVI.
  6. Chequea la resolución de las imágenes.
  7. Valida los enlaces a tipografías, imágenes y gráficos. Si es un documento con poco texto, lo mejor es trazar las fuentes: así no cambiarán en ningún caso. Si es un texto extenso, es preferible adjuntar las tipografías empleadas. En cuanto a las imágenes y gráficos, elige entre incrustarlos o vincularlos, empaquetarlos y enviarlos al impresor, según el tamaño de los archivos.
  8. Incorpora correctamente las líneas de hendido (discontinuas) y de troquel (continuas). En todo caso, debes incluirlas como líneas no imprimibles.

¿Cómo los asesores de Artyplan te pueden ayudar a que tu proyecto gráfico sea un éxito?

¿Tienes dudas o te falta la experiencia necesaria para crear archivos de impresión? Despreocúpate: contamos con profesionales altamente especializados que te explicarán todo lo necesario.

Te asesoramos antes de preparar el arte final para resolver tus inseguridades y mientras lo haces, para guiarte del modo correcto. Incluso te ofreceremos consejos adicionales una vez terminada la impresión.

En Artyplan queremos asegurar el mejor trabajo de imprenta, con una satisfacción absoluta. Y sabemos que, para ello, un buen archivo final es imprescindible.